Desde el día que me dejó, mi vida nunca ha sido la misma. Parece como si hubiera acumulado todas las desgracias de la vida: mi madre murió de cáncer, nuestro negocio familiar se vino abajo y mi padre no pudo afrontar la vergüenza, así que…
Desde el día que me dejó, mi vida nunca ha sido la misma. Parece como si hubiera acumulado todas las desgracias de la vida: mi madre murió de cáncer, nuestro negocio familiar se vino abajo y mi padre no pudo afrontar la vergüenza, así que se suicidó dejándome a mí con la responsabilidad de pagar sus deudas. Tengo que trabajar a destajo para llegar a fin de mes. Trabajé como panadera, profesora de baile y animadora para poder pagar las deudas y también para mantenerme. Estaba tratando de estar bien hasta que él regresó. Él manipulaba todo: era dueño de la panadería donde yo trabajaba como panadera, me pagaba para que le diera clases privadas de baile y me hizo aceptar actuar en privado con él.