En la víspera de su segunda boda, una mujer afronta con las uñas afiladas el regreso del fantasma de su primer marido. Cinco personajes esperan en un andén al mismo tren y al mismo hombre, que llega para cada uno en un lugar distinto.
En la víspera de su segunda boda, una mujer afronta con las uñas afiladas el regreso del fantasma de su primer marido. Cinco personajes esperan en un andén al mismo tren y al mismo hombre, que llega para cada uno en un lugar distinto. Tres adolescentes aprendices de periodista tratan de encontrar al asesino de un hombre de voracidad sexual insaciable entre sus numerosas victimas. Una dominatriz insensible revela a gritos su verdadero corazón. Tres mujeres-mecano resurgen recompuestas de las cenizas de un pasado misterioso que las hizo pedazos… Todos los relatos de «Una bandada de mujeres muertas» se desarrollan en un ambiente rural tan cerrado como fantástico, perdido en el centro de la nada, en una época indeterminada que bien podría ser esta, pero en la que no hay televisión y los niños juegan en la calle con animales. Carlos Martínez Montesinos sitúa en ese entorno imposible unas narraciones que otros considerarían «urbanas», por las que pululan psicópatas y violadores ejerciendo, a su modo, el poder y la venganza. Junto a ellos, fantasmas, iluminados o bobos que intentan explicarse el absurdo de la vida o, al menos, adaptarse a él. Historias contadas desde una inocencia que no se para a distinguir entre realidad y fantasía y que consigue enfocar a los personajes, en un vuelo de la imaginación y del lenguaje, con una mirada tan novedosa como esperpéntica que los deja desvalidos ante el lector. «La capacidad de condensación y contundencia estilísticas, la libertad y agilidad de su escritura y un ácido sentido del humor emparentan a «Una bandada de mujeres muertas» con alguna de las mejores tradiciones literarias españolas» (declaración del jurado del XI Premio de Narrativa Torrente Ballester: Víctor García de la Concha, Ángel Basanta, Juan Ángel Juristo…).