Una radiografía implacable del mundo laboral contemporáneo . «Si aquel día no hubiese entrado en la Torre de Cristal, probablemente nada de esto habría ocurrido.
Una radiografía implacable del mundo laboral contemporáneo . «Si aquel día no hubiese entrado en la Torre de Cristal, probablemente nada de esto habría ocurrido. Nadie habría muerto, nadie habría perdido la cabeza y los secretos habrían permanecido bajo llave en sus cofres». La protagonista de esta historia nunca quiso trabajar en una gran empresa. Tiene una idea muy clara de lo que implica: el trabajo no tiene que gustar y tiene que costar para que te paguen por ello. El trabajo ocupa las horas, ordena el tiempo, impone una disciplina que nada tiene que ver con los sueños o los deseos más íntimos. Su jefe vive al margen de esa maquinaria. Pasa los días leyendo, ajeno a llamadas y reuniones. Cuando ella tropieza con unos documentos antiguos ese equilibrio precario se rompe, con mortales consecuencias. Y lo que hasta entonces parecía una rutina inofensiva empieza a revelar su verdadera naturaleza.