¿Ponerte al volante te resulta peor que una tortura medieval? Sé lo que se miedo a provocar un accidente, ganas de llorar, sudores, pensamientos catastróficos, dolor de estómago… y lo peor, una autoestima que va destruyéndose en silencio y…
¿Ponerte al volante te resulta peor que una tortura medieval? Sé lo que se miedo a provocar un accidente, ganas de llorar, sudores, pensamientos catastróficos, dolor de estómago… y lo peor, una autoestima que va destruyéndose en silencio y afectando a otra áreas de tu vida. Pero tranquila porque la amaxofobia se supera, y no, yo no tengo el secreto para que lo hagas, lo tienes tú, y este libro está escrito para que recuerdes cuidarte y amarte durante este proceso tan especial e importante en tu vida. Hace años yo tenía un miedo a conducir que me impedía sentarme en el coche sin llorar, y aunque durante mucho tiempo intenté encontrar un libro escrito por alguien que hubiera pasado por lo mismo que yo para sentirme acompañada, nunca ocurrió. Por eso, después de haber superado mi amaxofobia y tras más de ocho años escribiendo sobre inteligencia emocional, he escrito el libro que tanto me hubiese gustado leer cuando tuve que enfrentarme a mi fobia. Un libro que me acompañara haciéndome sentir que no hay nada de malo en mí, que no soy más débil que nadie, y que no tengo nada que demostrar al volante. Un libro que, sin prisa, con humor, y muchas dosis de amor propio, acompañe hoy a quien lo lea a dejar de sufrir cuando conduce.