En los últimos años de la Rusia Imperial surgió una bella historia de amor entre el gran duque Mikhail Alexandrovich Romanov y la condesa Natasha Brasova.
En los últimos años de la Rusia Imperial surgió una bella historia de amor entre el gran duque Mikhail Alexandrovich Romanov y la condesa Natasha Brasova. Narrado en primera persona, el relato, lejos de plasmar la consabida idea trágico-romántica de cuanto sucedió, aporta materiales inéditos desclasificados tras la desaparción de la Unión Soviética en 1991.