De acuerdo con Roland Barthes, las máximas de La Rochefoucauld se pueden «leer de dos maneras: por máximas o de manera continua. En el primer caso, de vez en cuando abro el libro, leo una máxima, saboreo su acierto, me lo apropio,…
De acuerdo con Roland Barthes, las máximas de La Rochefoucauld se pueden «leer de dos maneras: por máximas o de manera continua. En el primer caso, de vez en cuando abro el libro, leo una máxima, saboreo su acierto, me lo apropio, convierto a esta forma anónima en la expresión cierta de mi situación o de mi humor; en el segundo caso, leo las máximas paso a paso, como un relato o un ensayo»; la mejor fórmula para disfrutar del mensaje moral de este libro es al azar, abriéndolo, leyendo una de las máximas y extrayendo las propias conclusiones sobre el acierto o desacierto en sus enunciados.