«Me quedé en silencio asustada de lo que pudiera pensar. Pero ella introdujo la mano en su casaca de jean y me ofreció un cigarro. Cuando lo acepté, entendí que ella podía convencerme de cualquier cosa»
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«Me quedé en silencio asustada de lo que pudiera pensar. Pero ella introdujo la mano en su casaca de jean y me ofreció un cigarro. Cuando lo acepté, entendí que ella podía convencerme de cualquier cosa»