Todo en Dean Wyler engañaba. La mayoría se dejaba influenciar por su rostro aniñado, sin percatarse del peligroso brillo de aquellos ojos azules. Unos ojos donde se reflejaba la mismísima muerte.
Formatos disponibles
Todo en Dean Wyler engañaba. La mayoría se dejaba influenciar por su rostro aniñado, sin percatarse del peligroso brillo de aquellos ojos azules. Unos ojos donde se reflejaba la mismísima muerte. Ante ellos habían desfilado infinidad de cadáveres.