Admirador de Kafka y de Strindberg, amigo de Roger Gilbert-Lecomte y de Antonin Artaud, Arthur Adamov ha descrito los procesos de ansiedad de su neurosis en «L’Aveu», 1946, tratando de conjurar en «El hombre y el niño» una irreprimible…
Admirador de Kafka y de Strindberg, amigo de Roger Gilbert-Lecomte y de Antonin Artaud, Arthur Adamov ha descrito los procesos de ansiedad de su neurosis en «L’Aveu», 1946, tratando de conjurar en «El hombre y el niño» una irreprimible necesidad de autohumillación. Si es exagerado pensar que su producción teatral procede de esta neurosis, es evidente que, al menos en un primer período, está influenciado por ella. Lo que no le impide que sea, junto con Beckett e Ionesco, representativo de ese nuevo teatro, nacido después de la guerra, que no ha tardado en bautizarse en las historias de la literatura con el nombre de «teatro del absurdo».