«Anita se inclinó por encima de la jardinera desbordante de geranios que ornaban el reborde interior, y echó una mirada a la habitación; una mirada aterrorizada de antemano que inmediatamente se posó en el cuerpo tendido sobre el enlosado…
«Anita se inclinó por encima de la jardinera desbordante de geranios que ornaban el reborde interior, y echó una mirada a la habitación; una mirada aterrorizada de antemano que inmediatamente se posó en el cuerpo tendido sobre el enlosado blanco y negro, el cuerpo de Alice Merlot curiosamente crispado en el centro de un charco de sangre negruzca y cuagulada que había escapado de su garganta abierta….. -¡Madame Merlot… madame Merlot… ha sido asesinada!»