Tras la muerte de mis suegros, nos mudamos a casa de éstos, viniéndose a vivir con nosotros mi joven cuñado. Poco imaginaba yo cómo aquello acabaría cambiando mi vida para siempre.
Tras la muerte de mis suegros, nos mudamos a casa de éstos, viniéndose a vivir con nosotros mi joven cuñado. Poco imaginaba yo cómo aquello acabaría cambiando mi vida para siempre. Aunque trato de resistirme a mis impulsos, el encuentro con Iván me tiene obsesionada. Sin embargo, para él no parece haber significado nada especial, lo que me mantiene angustiada. Esta es la historia de cómo me obsesioné con mi cuñado, el hermano de mi esposo, de 18 años.