A causa del furor antisemita, nueve millones de personas fueron exterminadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial; de ellas, dos millones murieron en Auschwitz, «la institución más grande de aniquilamiento humano de todos los…
A causa del furor antisemita, nueve millones de personas fueron exterminadas por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial; de ellas, dos millones murieron en Auschwitz, «la institución más grande de aniquilamiento humano de todos los tiempos», como acotaba Rudolf Hess, comandante del Campamento A en ese lugar. Pero lo que ahí sucedió constituye una página aparte en los anales de la infamia. Este libro contiene un trozo de aquella historia; un trozo despiadado y brutal, es cierto, aunque no menos aleccionador, porque ya está demostrado que la barbarie no debe estacionarse más en este mundo. Que lo diga el doctor Miklos Nyiszli, húngaro de origen, a quien le tocó ser testigo presencial de la incongruencia. Sencillo y directo, sin aspavientos, viene a contar una experiencia que lo dejó destruido para siempre; no en balde perdió la razón después de haber terminado esta obra.