El diminuto y enteco viejo y el gigantón estaban sentados uno junto a otro en la cumbre de la montaña, pensativos, con los rostros vueltos hacia la áspera comarca de Big Bend, precisamente debajo de ellos, y dando olímpicamente la espalda…
El diminuto y enteco viejo y el gigantón estaban sentados uno junto a otro en la cumbre de la montaña, pensativos, con los rostros vueltos hacia la áspera comarca de Big Bend, precisamente debajo de ellos, y dando olímpicamente la espalda a la maravillosa puesta de sol que tenía lugar en todo el Estado de Chihuahua.