Los pasajeros aparentaban ignorarse, preocupados cada uno con sus negocios, que les impulsaban a tan gran travesía, reinando así un gran silencio en el vientre del colosal aparato. Casi todos eran de nacionalidad norteamericana.
Los pasajeros aparentaban ignorarse, preocupados cada uno con sus negocios, que les impulsaban a tan gran travesía, reinando así un gran silencio en el vientre del colosal aparato. Casi todos eran de nacionalidad norteamericana. El resto lo componían algunos ingleses y franceses, que bebían pequeños sorbos del licor proporcionado minutos antes por las complacientes azafatas.