Ross Bryant, inspector del Federal Bureau of Investigations, Departamento de Narcóticos, dejó lo que hacía, haciendo una mueca e inquirió de su compañero: —¿De qué se trata? Porque trabajo es lo que siempre sobra en esta oficina.
Ross Bryant, inspector del Federal Bureau of Investigations, Departamento de Narcóticos, dejó lo que hacía, haciendo una mueca e inquirió de su compañero: —¿De qué se trata? Porque trabajo es lo que siempre sobra en esta oficina. —No te quejes. Vas a viajar. —Menos mal. ¿Adónde es el viaje? —A Sarita. Bryant gruñó un taco dirigido a su compañero. Sarita era un poblacho situado a sesenta y cinco millas al sur de Corpus Christi, el último lugar del mundo para divertirse en pleno verano. —¿Qué infiernos tengo que hacer allí? —Asesinaron a un muchacho, un estudiante. —¿Y no hay un sheriff?