Cliff Donovan sacudió la cabeza. Como si temiera estar soñando. Ciertamente todo aquello parecía como el más maravilloso de los sueños. Era un tipo con suerte. Había culminado un peligroso trabajo. Durante un par de meses.
Cliff Donovan sacudió la cabeza. Como si temiera estar soñando. Ciertamente todo aquello parecía como el más maravilloso de los sueños. Era un tipo con suerte. Había culminado un peligroso trabajo. Durante un par de meses. junto con cinco suicidas como él, había deambulado por las montañas, desfiladeros, llanuras y desiertos. Por la zona del sur de Pecos. Reuniendo desperdigados longhorns. Hasta formar una buena remesa.