Son los años setenta. Alex y otros tres chicos de su pandilla conocen a cuatro chicas una tarde de cine. Es un día tormentoso y, a falta de otras opciones, deciden improvisar un “guateque” en la casa de uno de ellos.
Son los años setenta. Alex y otros tres chicos de su pandilla conocen a cuatro chicas una tarde de cine. Es un día tormentoso y, a falta de otras opciones, deciden improvisar un “guateque” en la casa de uno de ellos. Como la fiesta no termina de cuajar, a alguien se le ocurre poner un señuelo para que las chicas “entren en calor”. El señuelo parece funcionar y el guateque se descontrola... hasta que las chicas deciden marcharse para llegar a su casa a la hora límite marcada por sus padres. Pero entonces ocurre una catástrofe y las chicas tienen que quedarse a dormir en la casa del guateque. A partir de ese momento la noche se desmadra y, a la luz de las velas, se ve que puede pasar de todo. De hecho, cuando el guapetón de la pandilla consigue ligar con una de las chicas, el resto se va tras él para recoger sus migajas.