Como Ray Ewald se sentía fatigado, en lo primero que pensó al ver al jinete que iba por el fondo de la torrentera inclinado y bamboleándose sobre la montura que cabalgaba dormido.
Como Ray Ewald se sentía fatigado, en lo primero que pensó al ver al jinete que iba por el fondo de la torrentera inclinado y bamboleándose sobre la montura que cabalgaba dormido. Ray iba a separarse del borde de la torrentera, para buscar atajos que le condujesen a su rancho antes de que cayese la noche, cuando dirigió una última mirada al jinete que se le antojaba dormido.