Kit era una niña algo inquietante, demasiado avanzada para su edad. Le encantaba gastar bromas por teléfono, sugiriendo a sus anónimos interlocutores que sabía terribles secretos sobre ellos.
Kit era una niña algo inquietante, demasiado avanzada para su edad. Le encantaba gastar bromas por teléfono, sugiriendo a sus anónimos interlocutores que sabía terribles secretos sobre ellos. El juego resultaba muy divertido, basta que dejó de serlo porque la muerte decidió tomar parte en él...