El guardia de origen griego pasó lentamente la página del periódico inglés que solían traer los extranjeros a los cuales custodiaba desde hacía meses.
El guardia de origen griego pasó lentamente la página del periódico inglés que solían traer los extranjeros a los cuales custodiaba desde hacía meses. Se estaba haciendo tarde, el sol ya se había ocultado por entre las montañas situadas al norte, a varios kilómetros de distancia, pero aquellos extraños hombres todavía permanecían en el interior de la excavación iniciada por Schliemann.