El aparato parecía haber recibido una mordedura en el vientre y daba la sensación de que se encogía. Habían descendido mucho desde que notaron la primera embestida. Algo iba mal en los motores.
El aparato parecía haber recibido una mordedura en el vientre y daba la sensación de que se encogía. Habían descendido mucho desde que notaron la primera embestida. Algo iba mal en los motores. Rateaban, los dos lo mismo y de pronto callaron. —¡Vamos a planear!… ¡Pero usted láncese, Carver! ¡Que quede uno para contarlo!