Había anochecido cuando Bob Danglan llegó al poblado. Su aspecto era el del hombre que tiene más problemas que años, pero Bob había aprendido a superar todas las contrariedades, y sabía que le quedaban muchas para vencer, antes de haber…
Había anochecido cuando Bob Danglan llegó al poblado. Su aspecto era el del hombre que tiene más problemas que años, pero Bob había aprendido a superar todas las contrariedades, y sabía que le quedaban muchas para vencer, antes de haber cumplido los veintiséis años. Le acompañaba un muchachito de ojos vivarachos, rendido por el sueño. Era Tom, su hijo, y contaba ya ocho años. No. No parecían padre e hijo…