Hay pocos libros en nuestro idioma que expliquen cómo nuestro mundo no va a la deriva. Quizá el más importante sea El último recurso. Su autor, Julian Simon, demuestra que los recursos naturales son más abundantes que nunca porque el…
Hay pocos libros en nuestro idioma que expliquen cómo nuestro mundo no va a la deriva. Quizá el más importante sea El último recurso. Su autor, Julian Simon, demuestra que los recursos naturales son más abundantes que nunca porque el hombre consigue, mediante la tecnología y las señales que le ofrecen los precios, explotarlos con mayor eficacia. Simon, además, fue un ardiente antimalthusiano y creía que una mayor población suponía, de hecho, un estímulo al progreso económico.