Jill Franks y sus amigos descubrieron el juego del fuego por casualidad, cuando una papelera se incendió en el instituto y les dieron la tarde libre.
Jill Franks y sus amigos descubrieron el juego del fuego por casualidad, cuando una papelera se incendió en el instituto y les dieron la tarde libre. Pero el fuego está propagándose con demasiada rapidez; ahora los incendios se suceden uno tras otro y nad ie puede parar al responsable, alguien capaz de matar por seguir quemándolo todo. Alguien capaz de matar por seguir jugando…