"Proteger al rey y al reino; Defender a los más débiles, incluso a costa de la propia vida, si es necesario; Luchar contra el mal que azota el mundo y contra la oscuridad en su propia alma".
"Proteger al rey y al reino; Defender a los más débiles, incluso a costa de la propia vida, si es necesario; Luchar contra el mal que azota el mundo y contra la oscuridad en su propia alma". Con este juramento, los Caballeros de Oro recorrieron el mundo de Galadhne durante siglos, combatiendo el mal con sus poderes. Pero la decadencia y la corrupción alcanzaron a la Orden, dejando solo a un único Caballero digno de tal título. Cuando un mal innombrable amenaza Galadhne, este Caballero deberá luchar para proteger a la princesa heredera del reino de Thalion y buscar las piedras elementales, el único medio para detener la oscuridad que se avecina.