Diseñar aplicaciones no es una tarea fácil, especialmente si no has trabajado antes con ellas o si vienes del mundo web, un contexto radicalmente diferente al que ahora nos enfrentamos.
Diseñar aplicaciones no es una tarea fácil, especialmente si no has trabajado antes con ellas o si vienes del mundo web, un contexto radicalmente diferente al que ahora nos enfrentamos.