Desde que el mundo existe (1935) recorre las peripecias de una saga familiar, los Fortune, una familia de Maine dedicada al negocio de los astilleros que es incapaz de reaccionar ante la implantación de los barcos de vapor.
Desde que el mundo existe (1935) recorre las peripecias de una saga familiar, los Fortune, una familia de Maine dedicada al negocio de los astilleros que es incapaz de reaccionar ante la implantación de los barcos de vapor. Acabarán perdiéndolo todo, mientras sus vecinos se enriquecen comprando a bajo precio los despojos de los Fortune. Bajo este panorama económico se desarrolla una historia de amor, la relación entre una criada de los Fortune y el rico heredero de la familia