Hechas las salvas, cerradas las tumbas, los escuadrones se retiraron del pequeño cementerio, cercano a Fort Hepter. Tres soldados y un teniente quedaban bajo tierra. Y otros cinco hombres estaban en la enfermería, tres de ellos muy graves.
Hechas las salvas, cerradas las tumbas, los escuadrones se retiraron del pequeño cementerio, cercano a Fort Hepter. Tres soldados y un teniente quedaban bajo tierra. Y otros cinco hombres estaban en la enfermería, tres de ellos muy graves. Lo más deprimente para la guarnición de Fort Hepter era la misión que se le encomendó a la patrulla, custodiar el dinero que se enviaba a distintos puestos de la frontera, había quedado en poder del enemigo.