Reed Crowne quedó rezagado, tanto para cubrir la retirada a los suyos, como para gozar de la soledad ante aquel soberbio paisaje. La docena de caballos “sacados,’’ de la colosal manada que estaba esparcida en el valle, ya había…
Reed Crowne quedó rezagado, tanto para cubrir la retirada a los suyos, como para gozar de la soledad ante aquel soberbio paisaje. La docena de caballos “sacados,’’ de la colosal manada que estaba esparcida en el valle, ya había desaparecido en el cruce de estrechos cañones que tenía a su izquierda.